Jean Dinh Van: escultor y joyero
Nacido en 1927 en Boulogne-Billancourt, hijo de madre bretona y padre lacador vietnamita, Jean Dinh Van estudió dibujo en la Escuela de Artes Decorativas y el arte del metal en la Escuela de Joyería de París.
Jean Dinh Van se adentró en la materia modelando el metal siguiendo su instinto. Le gustaba jugar con el equilibrio de formas y volúmenes, buscando siempre lo esencial. Disfrutaba combinando materiales hasta entonces nunca unidos, como el oro y el acero.
“Fue tocar el metal y nació mi pasión: ¡me encantaba el oro!” — Jean Dinh Van

En 1950, se incorporó a Cartier, donde permaneció diez años, primero como aprendiz y luego como joyero. Allí desarrolló sus dotes creativas, plasmándolas en piezas excepcionales con piedras preciosas destinadas a ocasiones especiales.
Iconoclasta: una nueva visión de la joyería
Tras una década en Cartier, Jean Dinh Van decidió emprender su propio camino. Este nuevo capítulo comenzó en la rue Saint-Anne de París, donde colaboró con Jean Schlumberger. Más adelante, la creación de su propia Maison en 1965 y la apertura de un taller en la Place Gaillon le brindaron el espacio ideal para desarrollar y expresar su visión única de la joyería.
Mientras la joyería tradicional favorecía los anillos de formas redondas, Jean Dinh Van apostó por diseños cuadrados. Del mismo modo, transformó elementos habitualmente discretos, como los cierres, en protagonistas de sus creaciones. Las colecciones Menottes dinh van y Serrure son una clara muestra de esta audaz reinterpretación.
“La joya debe reflejar la personalidad de la mujer que la lleva, porque quiere lucirla todo el tiempo, no sacarla de la caja fuerte sólo para una ocasión especial”— Jean Dinh Van.
En 1967 conoció a Marie-Françoise Bleustein-Blanchet, hija del fundador de Publicis, quien lo animó a alejarse de los circuitos tradicionales de la joyería y a comercializar sus creaciones en el Drugstore Publicis, que se convertiría en el primer punto de venta de la Maison.
La joya del día a día
Comprender la visión de Jean Dinh Van implica también situarse en el contexto de los años sesenta, una década marcada por una intensa efervescencia cultural que transformó múltiples disciplinas y sectores. Influenciado por este espíritu de cambio, Jean Dinh Van quiso liberar la joya de las cajas fuertes y acercarla al día a día, proponiendo una nueva forma de entender la joyería. Supo adelantarse a las aspiraciones de la mujer moderna, desafiando los códigos tradicionales de la joyería y la alta joyería.
Objetos cotidianos, en apariencia simples y funcionales —como una llave, una cerradura, una cuchilla de afeitar o una chincheta— se convierten en sus manos en símbolos preciosos. A través del metal, estos elementos adquieren una nueva dimensión y una elegancia inesperada.

Mediante sus creaciones, Jean Dinh Van redefine el lujo desde una perspectiva sobria y contemporánea: un lujo discreto, sin ostentación, que da vida a joyas depuradas hasta lo esencial y concebidas para acompañar el día a día.
La aventura americana de dinh van
Jean Dinh Van se hizo notar en la Exposición Universal de Montreal en 1967, donde fue seleccionado entre los cuatro mejores joyeros franceses para exponer. Descubierto por los equipos de Cartier Nueva York, sus creaciones se distribuyeron rápidamente en la Quinta Avenida y Palm Beach, marcando un giro decisivo.
Durante diez años, supervisó la fabricación de sus joyas en los talleres de Cartier Nueva York. Las piezas, entonces firmadas conjuntamente por Cartier y dinh van, se distribuyeron por toda Norteamérica.
La aventura americana no terminó ahí: algunas de sus obras se encuentran actualmente en el Museo de Bellas Artes de Boston.
En 1977, gracias a esta influencia, Jean Dinh Van abrió su propia boutique en New York City, en la célebre Madison Avenue.
El clan dinh van
Como protagonista de la escena social parisina, Jean Dinh Van conoció a numerosas personalidades, entre ellas Pierre Cardin y Paco Rabanne, con quien colaboró dando origen a creaciones emblemáticas.
Rodeado de estos talentos, compone y crea un lenguaje estético original, donde cada joya se convierte en la expresión de un estilo liberado de los códigos tradicionales.
Entre los miembros de su entorno también figuraba el escultor César Baldaccini. Jean Dinh Van le pidió que expusiera en su boutique de la rue de la Paix el colgante en forma de seno moldeado sobre el de la bailarina Trucula Bonbon del cabaret Crazy Horse.
La llave como punto de partida
Combinando forma evocadora y profundidad simbólica, esta escultura joyera logra una doble síntesis, sobre todo, semántica, ya que simboliza el apego a través de un motivo que el diseñador utilizaba a diario.
“Las Menottes dinh van tienen su origen en la llave de una cerradura”, afirmaba el joyero. “A partir de la pieza de metal que tenía en la mano para abrir y cerrar, creé esta Menotte”.
También es una creación artesanal, como el cierre de la joya Serrure, ya que combina flexibilidad para facilitar la apertura de la pieza y rigidez para evitar cualquier deformación.

Creaciones emblemáticas de dinh van
Le Pavé
Para Jean Dinh Van, Le Pavé representó el símbolo de las manifestaciones estudiantiles que surgieron en el corazón de la Sorbona en 1968. Con el tiempo, este motivo se convirtió en el emblema de una joyería que reivindicaba la independencia y la libertad como parte esencial de su identidad.
Este símbolo de libertad se ha sido reinterpretado en una colección completa disponible en oro amarillo de 18 quilates y en plata.
Ya sea en forma de anillo escultórico o de colgante geométrico, este icono — que ha marcado a varias generaciones— reafirma la versatilidad y vigencia de su diseño contemporáneo, adaptándose a las necesidades de mujeres y hombres actuales.

A estas reediciones se suman dos nuevas versiones del collar Pavé en oro amarillo, anteriormente disponible únicamente en tamaño grande y ahora también en versiones pequeña y mediana. La colección se completa las versiones del collar Pavé en oro amarillo, así como diferentes pulseras concebidas como amuletos preciosos para el día a día.
Serrure
Serrure, una de las piezas más icónicas de la Maison, nació hace más de 50 años, en 1975. Totalmente desprovista de mecanismo, esta creación destaca por su pureza formal y su ingenio técnico.
La pieza adopta la forma de una cinta de oro estirada, suavemente aplanada en uno de sus extremos mediante un delicado golpe de martillo. Su distintivo cierre en forma de cerradura constituye un sistema de apertura tan funcional como elegante, pensado para acompañar el uso diario.

Bague Double: dinh van x rabanne
Otra de las creaciones emblemáticas de la Maison reinterpretada recientemente es la Bague Double (Anillo Doble), diseñada para Paco Rabanne.
Creada por Jean Dinh Van en 1967 para uno de los desfiles del diseñador, la prensa de la época la definió como “el anillo de los amores inquebrantables”.

Tallada en oro amarillo y caracterizada por un motivo cuadrado calado, esta pieza está compuesta por dos anillos inspirados en hebillas de cinturón, unidos por la célebre cadena de la Maison.
Fiel a su diseño original, también está disponible en plata. Se trata de la misma creación que el Musée du Louvre presentó en 2025 dentro de la exposición Louvre Couture: objets d’art, objets de mode.
